sábado, 9 de diciembre de 2017

Materialidad con Vida

Después de mi conflicto con la tectónica en mi entrega anterior, decidí indagar para poder acercarme y entender más sobre ella.


Entendí que hay algo más que la visual y que no es solo colocar planos y configurar espacios con fines utilitarios. la verdadera arquitectura tiene que ser sensorial, que provoque emociones y que el usuario integre su experiencia existencial con la obra. Para ello, es esencial el adecuado uso de materiales con el fin de generar una buena tectónica. 


Decidí utilizar hormigón, acero oxidado y policarbonato. El hormigón no tenía que ser liso, pulido ni brillante, tenía que ser áspero, con una textura innovadora como lo es la corteza de árbol plasmada y fundida en él. La textura inmortaliza la corteza de un árbol que ya había cumplido su ciclo de vida, lo que anexa un material noble como es la madera con un material frío y burdo         como el hormigón. 


El acero oxidado con el paso de los años fue ideal para representar un material natural que expresara su edad. Con mucha vida por delante y sin temor al desgaste seguirá adquiriendo texturas y tonos producido por su historia.

La transparencia que brinda el policarbonato logra dar una sensación de ingravidez, flotación y además da al usuario una percepción de la luz y la hora del día.

La obra se mantuvo a una escala humana, manteniendo la línea de la fachada con las demás casas intentando dar un sentido de pertenencia y equilibrio con el contexto. 

viernes, 8 de diciembre de 2017

Viento y Calor

Hace unas semanas en la casa de mi abuela, ella me propuso habilitar dos piezas independientes a la casa principal que ya no utilizaban para armar un espacio, colocar un escritorio y mesón de trabajo. El problema era que durante la tarde el sol llegaba directo y era casi imposible permanecer en aquel lugar. 

Para intentar solucionar el problema, observé el lugar y me di cuenta de una puerta que siempre se ha mantenido cerrada, la cual da el acceso a un patio trasero. Según mi hipótesis, debido que la puerta se ubica hacia el sur, al abrirla el viento entraría directo desde el sur-poniente hacia el pasillo, generando Venturi. Para que el flujo de aire frío sacara el aire caliente del interior de las piezas, era necesario abrir ambas ventanas, resultando, en teoría, que la masa caliente de mayor presión y menor velocidad, fuera atraída por la masa de mayor velocidad y menor presión del pasillo.

Hicimos la prueba un par de días a diferentes horas, y efectivamente la temperatura fue inferior y la sensación térmica era aún más agradable.


jueves, 19 de octubre de 2017

Sin muchas ideas sobre que escribir, recién hoy presencié como una construcción controla el flujo del viento al interior, la ventilación y sensación térmica. Fui a un galpón donde almacenan maní y frutos secos en La Vega, donde es primordial un ambiente seco y sobre todo fresco.  
Las paredes eran de ladrillo, las cerchas de acero y el techo de fibrocemento. Lo particular era que el techo tenía una apertura y sobre esta, dos aguas más pequeñas. 

Esta apertura más las ventanas abiertas, basta para que una brisa genere ventilación cruzada debido al efecto Venturi, exactamente igual a como lo vimos en física. Debido a esto, el espacio se mantiene fresco sin necesidad de utilizar ventilación artificial.


Con esta  simple experiencia más lo aprendido en la unidad, me di cuenta de lo importante que es el viento en nuestro día a día y sobre todo al momento de diseñar un espacio con el suficiente confort para ser habitado sin dificultades. Con la luz, viento y calor, más la acertada materialidad y tectónica se pueden crear ambientes que inviten al usuario a habitarlo o visitarlo, generando una experiencia y atmosfera inolvidable

sábado, 26 de agosto de 2017

Mi abuelita rosa: la experta inconsciente sobre Venturi.

Cuando era más pequeño, mi abuelita siempre me retaba porque dejaba las puertas y ventanas de la casa abiertas.  Me decía: “cierra la puerta porque hay corriente de aire, te va a tomar un aire  y te va a quedar la cara chueca”. Recién  entendí que me advertía de lo aterrador que es Venturi y que estaría presente toda para toda mi vida como futuro arquitecto. Ahora le puedo explicar con términos técnicos el motivo de la famosa “corriente de aire”. Hoy en día me sigue mandando a cerrar puertas. 

Gracias Venturi


El viento es uno de los factores más importantes para tener en cuenta al momento de diseñar y construir, por lo que se debe entender cómo se aplica en los diseños, ya sea a favor, en contra o potenciándolo. Este fenómeno hay que tenerlo en cuenta sobre todo cuando se construye en vertical, por lo que ahí nace mi inquietud sobre cómo es que torres de gran altura pueden soportar vientos de casi 300 k/h.

Investigando entendí que podemos usar fenómenos físicos para contrarrestar el viento, como es el caso del Taipei 101, el cual dispone en la parte superior de un amortiguador de masa para minimiza la oscilación. Por el contrario, hay diseños que reducen el impacto del viento como es el caso de Gherkin, el cual minimiza el efecto Venturi al no tener esquinas.

Ambas formas combaten el viento como un fenómeno que percute negativamente en las obras. Pero, ¿Por qué limitar una energía tan potencial en vez de aprovecharla? Lo mismo se debieron haber preguntado los arquitectos  Adrian D. SmithGordon Gill, quienes desarrollaron un edificio que aprovecha al máximo el viento utilizando el efecto Venturi.





La estructura, que además de ser diseñada en armonía con su entorno,  usa la energía de las fuerzas naturales y son canalizadas en dos segmentos por donde circula el aire a gran velocidad (efecto Venturi), donde es recibido por aerogeneradores, convirtiéndolo en uno de los edificios más auto sustentable en relación a energía.  

Si bien la obra mencionada es de una gran dimensión, perfectamente se podría aplicar el mismo efecto a una escala menor, para así paulatinamente crear viviendas autosustentables e independientes energéticamente.
Nuestro deber como futuros arquitectos es dejar de combatir las fuerzas naturales como si fuera un fenómeno negativo y perjudicial. Tenemos que adecuarnos a ella y sacarle el máximo provecho de manera sustentable y respetuosa, para así construir un mundo más idóneo con el medio ambiente.

lunes, 3 de julio de 2017

Luz como reloj 

Este acto es cotidiano, instintivo y casi primitivo. Cada fin de semana o día que me quedo dormido, despierto y miro inmediatamente la altura que se encuentra la luz que entra por mi ventana y así me hago la una idea de la hora aproximada. Lo increíble es que por lo general acierto, independiente de la época del año siendo que cambia notoriamente de ángulo.